Sólo son grietas
Grietas en mi garganta
Recuerdos desteñidos en el limbo
Remanentes de sentimientos oxidados
Sólo son destellos
Destellos en la oscuridad de la noche
La lluvia imaginaria en la ciudad
Es sólo mi patética insistencia en revivir lo que ha muerto
Son aquellos años que se escurren como arena en mis manos
Es aquel pasado
Son los jardines que recorrí a tu lado
Son las esquinas por las que pasamos
No volverá
No va a volver
Lo sé
Son aquellos abrazos vueltos polvo
Son aquellas estrellas que han presenciado las lágrimas caer
Son las sombras que se esconden en las blancas paredes
No volveremos a ser uno
No vamos a volver
Lo sé
Son los gritos en los muros
Retumbando en la madera
Es la desesperación
¿Por qué nunca dejaste a la luz entrar por la ventana?
Sólo son las amargas memorias
Sólo es el antaño
Que me cubre con reminiscencia
Pero por favor, no vuelvas.
Sedúceme en el misterio, en la oscuridad, cuando el silencio reine en el ambiente, háblame al oído, quiero escucharte decirme las cosas que anhelo escapen de tus labios...
Era una noche de luna llena, la niebla disfrazaba sus pasos, sus tacones esquivaban con éxito y gracia las imperfecciones de la calle sin duda alguna.
Cruzaba miradas con extraños sin pudor, traviesa media sonrisa esbozaba en sus tiernos labios.
Tal vez mi problema es no saber caminar sin mirar atrás
¿Cómo pudo el rencor adueñarse así de mí?
Veo la noche y las luces a lo lejos, se difuminan entre la distancia y el tiempo
¿Qué hay detrás de los árboles?
¿Qué historias se ocultan bajo los tejados?
¿Qué hay delante estas rejas?
El viento susurra mi nombre
Los secretos llaman
¿Qué hay después de la frontera? ¿a qué sabrá la libertad?
¿Será el mundo tan cruel como mencionas, o contendrá las maravillas que me esperan?
Quizás sean sus ojos la respuesta
En el negro de sus pupilas
Y resguardado en sus pestañas
Se encuentra el motivo y la razón
¿Será entonces su voz el tentador determinante?
¿Podrían ser sus caricias el perfecto justificante?
Y si en sus manos está el alivio al dolor y la agonía
¿Por qué no atreverse a salir de la desdicha?
No he de estancarme en esto
Y resignarme a vivir sin mi lucero
Se encuentra sobrepasando las murallas y montañas, resistiendo la furia de las olas, bajo el mismo cielo
Mirando las mismas estrellas.
