Acaso te acuerdas del momento en que me despedí de ti, y del beso con que sellaste mis labios?
Aquel beso me enseñó que acercar los labios al amor revela el celestial secreto que la lengua no puede pronunciar:
Aquel beso fue la introducción a un gran suspiro, como la exhalación que hizo al hombre en la tierra.
Aquel suspiro me condujo al mundo espiritual, anunciando la gloria de mi alma; y allí se perpetuará hasta que de nuevo nos volvamos a ver.
Recuerdo cuando me besabas y me besabas, con lágrimas surcándote el rostro, y dijiste:
"Los cuerpos terrenales a menudo deben separarse con fines terrenales, y vivir separados por mandato de mundana intención,
Pero el espíritu permanece a salvo unido en las manos del amor, hasta que llega la muerte y lleva las almas unidas al otro universo
Ve, amada mía, la vida te ha elegido como su delegada;
Obedécela, pues es la belleza que ofrece a su fiel la copa de la calidez de la vida
En cuanto a mis brazos vacíos, tu amor seguirá siendo mi consuelo y mi eterna boda.
Dón de estás ahora mi otro yo?
Permaneces despierta en el silencio de la noche? Deja que la límpida brisa te lleve cada latido de mi corazón.
Dibujas mi rostro en el recuerdo?
Esa imagen ya no es la mía
pues la tristeza ha derramado su sombra sobre el dichoso semblante del pasado
Los sollozos han marchitado los ojos que reflejaban tu belleza
Y han secado los labios que endulzabas con tus besos
Dónde estás amada mía?
Oyes mi llanto desde el otro extremo del océano? comprendes mi necesidad?
Conoces la grandeza de mi paciencia?
Hay acaso algún espíritu en el aire, capaz de transportar el hábito de este agonizante?
Hay alguna comunión secreta entre los ángeles que te lleve mi queja?
Dónde estás, mi bello astro?
Las tinieblas de la vida me han arrojado en la soledad, la tristeza me ha vencido
Haz volar tu sonrisa en el viento, me hará revivir
Exhala al aire tu fragancia, me mantendrá vivo.
Acércate a mí, el fuego se extingue y huye bajo las cenizas.
Abrázame, pues me siento sola
Y antes de que se nos entrecierren los ojos contemplándonos uno al otro, llegará la oscuridad
Búscame en tus brazos y rodéame; deja que el sueño funda nuestras almas
Bésame, mi ángel, nos han despojado de todo pero aún nos quedan nuestros labios
Estás junto a mí, eterno mío.
Qué profundo y qué vasto ha de ser el océano del sueño; y que cercano está el amanecer!
Como alma errante vago por el mundo, mi techo es el cielo, mi familia las estrellas, mi subsistencia mis fantasías y mi historia mi dolor.
Me he dado cuenta de que no pertenezco a ningún lado, mucho menos a nadie, el universo es mi casa, mi credo es el amor, mi corazón no tiene Dios y mis alas no tienen límites.
