Lo vi de perfil, mientras el humo se esparcía por el lugar, contando historias en un lenguaje inexplicable
Desconocido
Lo vi ahí, recostado en la barra
Mirando hacia la nada, fumando como si no hubiera un mañana
Procedí a calcular mis movimientos, impulsada por mera curiosidad
Aquí estamos; en un lugar olvidado por Dios, y soy ajena de ti
Y tú de mí, fascinante extraño
Tus ojos no tienen la apariencia de haber sido siempre tristes, ¿quién eres?
Puede que sin saberlo, hayamos compartido mil y un desgracias
Estaba mojado, notaba las gotas de lluvia sobre su chaqueta
No le importaba
Nada le importaba
Existir no le importaba
Y puede que yo sea sólo demasiado traviesa
Pero juraría que sus ojos me atravesaron de forma casi soez
"¿Qué se supone que estás esperando?" su voz acortó el espacio entre nosotros.
"A que salga el sol ¿y tú?" repliqué mirando hacia otro lado, limpiando el carmín de mis labios.
"Un motivo para seguir viviendo"
Esbocé una sonrisa, y mi risa fue reprimida por un suspiro.
Parecía casi un fantasma.
¿Y qué iba yo a responder a eso? nada, siempre fui una busca problemas, y esta vez me lo iba a ahorrar, nunca falta un lunático que se aparezca en mi camino, además, con mi delirio es suficiente.
Así que terminé mi cerveza y me di la media vuelta, hasta que me detuve en seco al escuchar sus palabras, muy en voz baja "Tú podrías ser mi motivo esta noche"
"¿Y qué hay de mañana?" contesté.
"Mañana me las arreglo" se acercó con decisión y mi estúpido cuerpo no reaccionaba, pude haber escapado por la puerta, haberme hecho la que no escuché... no, me quedé ahí, estática.
Y ese hombre olía a cualquier cantidad de vicios, pero sentí una atracción capaz de comerme viva.
Su roce me hacía olvidarlo todo, una carga causaba una liberación masiva de dopamina por todo mi cuerpo, aún más rápida que la bala de un francotirador, de un solo disparo.
Será mejor cambiar la situación a mi favor o estaré en peligro...
"Si vamos a jugar, será con mis reglas, así que actúa como un caballero"
Este hombre sí que sabe cómo calentar la noche...
Así empezó todo.
Publicado por
Isabel B. Muradas

0 comentarios:
Publicar un comentario