Siento como la tierra se mueve bajo mis pies, no descansa, tampoco lo hace mi alma
Aún en el sueño más profundo vago sin rumbo, esperando encontrar el camino a casa...
Dime si puedes recibirme entre tus alas, la oscuridad se mece entre tus brazos
Cual sombra que me abandona antes de tiempo
Y llega demasiado tarde a mi consuelo
Me he sentido tan muerta a los años pasar, con recuerdos y culpas que me escarban con pesar
Confusiones y dudas que desgarran mi pensamiento
Sólo el silencio del viento acaricia mi ser
Puedo sentirme renacer cada vez que el sol se oculta y el manto de la noche me hace una con la inexistencia
Aquellas lágrimas que una vez surcaron mi rostro, la inocencia derramada
Mi credulidad
Aunque sean memorias viejas, oxidadas por su andar
Me llenan de un extraño calor...
Ya no importa a donde voy, ya no miro ni el lugar
Me muevo con discreción
Nadie me puede alcanzar
Escaparé un rato de la realidad
Jugándo entre las sombras, entre todo lo que no es real
¿Cuánto más he de esperar...para tener un poco de libertad?
Me siento atada, observada
Por un mundo que jamás me entenderá
No soy nadie y lo soy todo
No pertenezco a ningún lugar
Pero tu respiro es mi casa
Publicado por
Isabel B. Muradas

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